10 consejos para estudiar y trabajar al mismo tiempo

10 consejos para estudiar y trabajar al mismo tiempo

10 consejos para estudiar y trabajar al mismo tiempo

 

Si estás estudiando y querés comenzar a trabajar sin dejar la universidad, o si estás trabajando y necesitás retomar los estudios, debés saber que, aunque es una experiencia difícil, ¡sí se puede!

Cada vez son más los alumnos que compaginan estudios y trabajo. En Europa, casi la mitad de los estudiantes universitarios realizan esta doble actividad.

Aunque los estudiantes que realizan ambas actividades pueden sentir mayor presión que sus compañeros, diferentes investigaciones han demostrado que también tiene numerosos beneficios.

“Simultanear ambas actividades puede hacer sentir a estas personas que son capaces de conseguir lo que se proponen porque desarrollan una ‘autosuficacia’ que nos hace sentirnos capaces de hacer las cosas”, afirma la psicóloga española Marina Andreu, en un artículo del diario español El País.

Dado que estudiar y trabajar al mismo tiempo no siempre es fácil, te brindamos estos 10 consejos para enfrentar de manera satisfactoria esta travesía:

Gestioná tu tiempo. Organizá bien tu calendario, al elegir las clases que vas a cursar, intentá no sobrecargar tu horario. Elegí materias fundamentales y, obvio, asegurate de que los horarios no te impidan cumplir las obligaciones del trabajo.

Planificá tus horas de estudio. Respetá los horarios. Cuando es el tiempo de trabajar, concéntrate en eso y haz tu mejor desempeño, cuando es tiempo de estudiar, poné tu mayor empeño. Tratá de asistir siempre a clase, tomá apuntes y utilizá métodos de estudio adecuados, como resúmenes y mapas conceptuales.

Tené cuidado con tu salud. Tratá de dormir al menos siete horas diarias, mantené una alimentación saludable, mantenete hidratado y sacá tiempo para relajarte o hacer alguna actividad de ocio, para recargar energías.

Contale a tus jefes que estás estudiando. Es importante que conozcan tu situación, para que puedan tener las consideraciones correspondientes e, incluso, estén más abiertos a la flexibilidad horaria.

Contale a tus profesores y compañeros que estás trabajando. Así como hablaste en el trabajo, decile también a tus docentes y compañeros sobre tu situación (sin hacerte la víctima), para que puedan ayudarte y comprenderte cuando sea necesario.

Sumá experiencia en tu currículo. Al terminar tu carrera tendrás algo que muchos recién graduados carecen: experiencia laboral. Tratá de aprender al máximo en el trabajo cosas que en la universidad no te pueden enseñar, eso sumará valor a tu currículo cuando busqués un trabajo relacionado con tus estudios.

Buscá un trabajo relacionado con tu carrera. De ser posible, tratá de buscar un empleo que tenga relación con lo que estás estudiando, ya que no sólo te ayudará a adquirir experiencia, sino que te facilitará el cursar las materias al tratarse de un mismo tema. Además, podrás ir creando una red de contactos que te ayudará cuando te gradués.

Aprovechá al máximo la tecnología. Si a veces las obligaciones del trabajo te impiden asistir a clases o reunirte con tu grupo de estudio, demostrá tu disposición para cumplir tus responsabilidades y apoyate en la tecnología o aplicaciones que te permitan mantener la comunicación con tus compañeros y realizar trabajo colaborativo (o bloquear aplicaciones que te puedan distraer de tus obligaciones).

Poné en práctica tu autonomía. Tener un trabajo te permitirá recibir un ingreso económico, con este podrás costear tus estudios, participar en la economía familiar y costear tus gastos mensuales. Esto hará que tengas la satisfacción sentirte autosuficiente, pero debés administrar tu dinero con el mismo cuidado que gestionás tu tiempo.

Tené paciencia. Estudiar y trabajar requiere mucho esfuerzo y sacrificio, pero no es imposible. Aunque tendrás momentos difíciles en los que el cansancio querrá vencerte, recordá que lo estás haciendo para mejorar tu futuro. Al final tu esfuerzo se verá recompensado.

Fuente: platzi.com, elpais.com.